¿Estás en la paz de Dios?
Es necesario hacernos esta pregunta, y mi pregunta para ti… ¿Estás preocupado por lo que harás mañana? ¿Por lo que te espera? ¿Por tus hijos?, ¿Estás afanado? Quiero recordarte a través de este mensaje, que tu y yo fuimos libres por la sangre de Jesús. Un ejemplo que hemos escuchado muchas veces es el del pueblo de Israel, libertado de la mano del Faraón, ellos aun siendo guiados a la libertad plena, a la tierra prometida, y no estaban en paz, seguían teniendo una mente de esclavo, lo cual los llevó a estar en el desierto por 40 años.
¿Sabes que es tener la paz en Dios?
Es descansar en Él, es decir: esta leve tribulación que me agobia hoy, no será un problema mañana, sino mi fortaleza. Tal como Jesús, podemos ver a lo largo de la Biblia que, Él sabiendo que iba a ser crucificado no manifestó estar angustiado, porque Él descansaba en su Padre. Y no tenía mente de esclavo, tenía la paz de Dios en su espíritu, tenía mente de campeón, conocía su destino glorioso.
Si no hay paz en medio de los problemas, todavía tienes una mente de esclavo, en medio de la dificultad, podemos estar agobiados y angustiados, pero esto pasará, no puede dejarnos en un lugar. No la paz que te ofrece este mundo, sino la que te ofrece Dios que es eterna.
Hay algo muy importante para vivir en paz, y está escrito en Proverbios 14:26-27: “En el temor de Jehová está la fuerte confianza; Y esperanza tendrán sus hijos”. Esto es, el temor a Dios, cumplir sus principios, su Palabra y sus planes.
¡Solo quiero decirte hoy, en medio de la tribulación, problema, o cualquier situación, descansa en tu Padre, porque Él no descansa para cuidarte y proveerte!