Una de las características que debe tener un hijo de Dios es ser atrevido y osado, y esto se refiere a ser alguien capaz y dispuesto a obedecer lo que el Señor le mande a hacer, a ganar a otras personas para el Reino, y a arrebatar lo que Dios está hablando en el ahora.
Debemos operar con atrevimiento y osadía en la dimensión de la fe, de la unción y la gloria de Dios. Cuando hablamos de la dimensión de la fe, es que crea lo que va a recibir, porque podemos orar por usted, pero la fe es lo que mueve y provoca el milagro. La dimensión de la unción, es aquella que opera por medio del poder del Espíritu Santo, ya que su espíritu es quien nos guía y nos dirige hacia toda verdad.
Ahora, la dimensión de gloria, soberanamente entra, pero para ello, debe haber fe y unción, es decir, que hay relación entre estas dimensiones, puesto que para ver su gloria y unción hay que tener fe y demandar con expectativa la manifestación del Señor.
En la Palabra de Dios, en el libro de 1 Reyes 18:20, encontramos a un hombre de Dios que se levantó para proclamar quién era Dios, esto es con el profeta Elías y los Baales. Los profetas de Baal edificaron su propio altar, colocaron un buey y comenzaron a clamar a Baal. Pero, como es natural, Baal no podía responderles, porque no era más que un ídolo de piedra, déjeme decirle que eran más de 400 profetas de este dios, y uno solo era quien iba en representación de Jehová, el profeta Elías. Hoy le digo, el Señor necesita solo uno para manifestar su poder y Él quiere usarte a ti para traer su Reino a esta nación y a tu nación.
El Profeta Elías desafió a los Baales diciendo: "Invocad luego vosotros el nombre de vuestros dioses, y yo invocaré el nombre de Jehová; y el Dios que respondiere por medio de fuego, ése sea Dios. Y todo el pueblo respondió, diciendo: Bien dicho... Entonces cayó fuego de Jehová, y consumió el holocausto, la leña, las piedras y el polvo, y aun lamió el agua que estaba en la zanja... Viéndolo todo el pueblo, se postraron y dijeron: !!Jehová es el Dios, ¡Jehová es el Dios!" Su osadía, atrevimiento hizo que la gloria de Dios se manifestara en ese lugar.
Hoy quiero enseñarte cuales son los pasos para manifestar su gloria:
1. Arreglar el altar arruinado, es donde Dios es adorado, el altar es tu corazón, porque conforme esté tu corazón, es cómo está tu altar, por esa la Palabra enseña que debemos guardar nuestro corazón porque de el mana la vida
2. Edificar sobre autoridades, un fundamento firme, nuestro altar, no es en nuestras habilidades, sino en Dios (Jesús nada hizo, si su Padre no le decía)
3. Llenándonos del Espíritu Santo de Dios
Quiero compartir lo que Dios me habló de lo que Él desea cuando se manifiesta:
•Para manifestar que Él es Dios
•Para atraer tu corazón al corazón de Él
•Para exhibir y destruir todo lo que no sea de Él.
Mi invitación es que puedas anhelar su manifestación, llenarte de Él a través de su Palabra, la oración, la alabanza, ir a la iglesia para ser encendido en su Poder y que puedas operar en fe, unción y en su gloria...
