El Señor me ha estado inquietando en nuestro tiempo de comunión y eso quiero compartir con la iglesia. Hay mucho que tenemos que experimentar en la vida de oración. Y hay muchas oraciones que hemos hecho y aún las que Jesús hizo, todavía no han sido contestadas, pero cada una de ellas son como una copa que se está llenando y llegará el tiempo donde será derramada.

Dios trabaja a través de patrones y principios y uno de los patrones es orar sin cesar, siendo persistente hasta que sea respondida esa oración. Y esas oraciones continuas, nos traerán victorias continuas y traerán un rompimiento a nuestra vida y a nuestra familia.

Quiero decirte que oración no debe ser un evento, no solo debe hacerse cuando tengamos un problema; sino que seamos genuinos y que tengamos una vida de oración permanente. Debemos valorarla, para así no cansarnos de orar, porque son respondidas en el tiempo correcto.

Cómo podemos ver en la Palabra, las oraciones de Moisés fueron contestadas después de 430 años, Dios lo usó para sacar de la esclavitud al pueblo de Israel. ¡Y ahi habían oraciones respondidas!

Tenemos que ser una iglesia que se levante en oración y en ayuno para traer el avivamiento para nuestra nación y las naciones de la tierra, y de esa manera, estamos creyéndole a Dios. La oración genera un movimiento y el movimiento genera un impulso hacia una oración de rompimiento, tenemos que crear una atmósfera de oración, para que el enemigo no pueda debilitarnos, ni limitarnos; Te lo reitero, si dejamos de orar no llegará nuestro rompimiento.

La oración te hace ganar territorio en todas las áreas; y mantener ese territorio ganado, orando sin cesar.

Mis hermanos, Dios busca personas que oran y empujan creyendo que su rompimiento va venir. La oración de rompimiento hace que lo invisible se hace visible, para ver la mayor manifestación. ¡Para ver lo sobrenatural!

Te pregunto, y háztelas tu mismo: ¿Que tanto quieres lo que estás orando? ¿Qué tanto quieres ese trabajo, ese negocio? ¿Lo que estas orando es la voluntad de Dios?

¡Levántate, clama, empuja, te aseguro que obtendrás respuestas! Al Señor no se le olvida nada, ¡Él te responderá!