Vemos en la Palabra tantos ejemplos de fe, y día a día vemos el resultado de creer, es tan necesario, ¡debemos tener fe para vivir hoy y para vivir mañana!
Hay dos tipos de fe:
-La fe inmediata, la del ahora.
-La fe progresiva o fe de procesos
En la medida que creces en fe, Dios concede el milagro, ¡si Él lo dijo, Él lo hará!, solo hay que creer. ¡Si ayer creíste, hazlo hoy también! Recuerda que el Padre es proveedor y respalda a aquellos que creen.
Necesitamos fe para enfrentar los procesos; por ejemplo: los milagros suceden de momentos, pero los negocios tardarán años. Solo tenemos que ir en pos de Él, y creer que el milagro irá en aumento. Y si caminamos en fe, esto asegurará a nuestras generaciones. ¡No olvidemos que somos valiosos para Dios!
En Mateo 6:26-30 dice: Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni allegan en alfolíes; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No sois vosotros mucho mejores que ellas?
Él se preocupa por cada detalle, pero hay algo que tenemos que tomar en cuenta, la fe agrada a Dios, Él hace conforme a la fe que tengas, y la medida que tengas es la que mueve tú milagro. ¡Él ya pagó el precio! Entiende esto, sí crees cosas pequeñas, cosas pequeñas vendrán, no es por lo que somos, es por lo que creemos
Hay momentos que los milagros no llegan, pero sigue creyendo, hay procesos que tenemos que vivir. La fe nos hace grande, mira que dice Mateo 6:29-31: “pero os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió, así como uno de ellos. Y si la hierba del campo que hoy es, y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis, pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o qué vestiremos?
Hay más deseo a dudar que a creer, el diablo es, quien pone la duda. Pero cuando venimos a Cristo somos nuevas criaturas
Hay muchos ejemplos en la Palabra, sobre la fe de hoy y la fe de mañana, y quiero que usted se enfoque por un momento en lo que relata la Biblia en los siguientes versículos, en Mateo 8:25-26: Y llegándose sus discípulos, le despertaron, diciendo: Señor, sálvanos, que perecemos. Y él les dice: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y a la mar; y fue grande bonanza. En Mateo 14:24-26, cuenta también un pasaje donde Pedro es protagonista de la fe de hoy y de la fe de mañana, dice: “Y ya la barca estaba en medio del mar, azotada por las olas; porque el viento era contrario. Mas a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: Un fantasma, y dieron voces de miedo. Pero enseguida Jesús les habló, diciendo: Tened ánimo; yo soy, no temáis. Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús. Pero al ver el fuerte viento, tuvo miedo; y comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: Señor, ¡sálvame! Al momento Jesús, extendiendo la mano, asió de él, y le dijo: Hombre de poca fe, ¿Por qué dudaste?
La mente natural les hizo pensar, en ambos pasajes, que la barca se hundiría, o en el caso de Pedro que se ahogaría, por eso vemos que dice: "hombres de poca fe", tener miedo es algo natural, pero no debemos dejarnos gobernar por el temor, el temor es un espíritu que paraliza, "señor despierta que perecemos", debían hablar en fe. Tú que lees, en el barco que tú vas, Dios está contigo y cuando tú barco se esté hundiendo o tú te estés hundiendo, Dios está y estará allí, debes aferrarte a Él, tener fe en que no pasará nada ¿por qué crees que te hundirás? ¿acaso Cristo no está contigo? Pedro tuvo fe inmediata, pero no la de mañana, él caminó sobre las aguas, pero cuando comenzó a razonar, se empezó a hundir
Antes de lamentarte, recuerda que la fe es ahora; al sonido de tu voz, lo que digas será hecho, la voz de Jesús es ungida y si eres hijo de Dios estás ungido. Si estás aquí, es porque Dios creyó en ti, la fe de ayer ya hizo lo suyo, vive en la fe continua y verás las grandezas de Dios visible en tu vida.
Desafía al cielo, tienes que tener fe a pesar de las evidencias contrarias. ¡Él está en medio de la tormenta! ¡Créelo!
