El Libro de Apocalipsis capítulo 12:11 dice: “Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte”. Vemos en la Escritura que dice: “Por medio de la sangre del Cordero, ellos le vencieron, ¿quiénes son ellos? ¡Somos nosotros! Es decir, nosotros hemos vencido por medio del Poder de la sangre del Cordero.

Todo plan del enemigo, que se levante contra usted, debe vencerlo:

El poder de la sangre
En el poder del testimonio

¿Por qué debemos dar testimonio?

Dar testimonio es contar lo que Dios ha hecho en nuestra vida. Si usted guarda su testimonio, no paga el precio, esto quiere decir, evita que lo tilden de religioso”, “fanático”, y esto es porque no quiere vencer. ¡Si usted no está diciendo lo que Jesús hizo, no está venciendo! Porque el que da testimonio, avergüenza al diablo constantemente. Es aquel que dice: “No es por mis capacidades, no es por mi intelecto, es el Señor que hace todas las cosas”. Donde hay testimonio, hay una iglesia en Avivamiento.

El Poder de la sangre:

En 1 Corintios 11:24, dice “y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí”. La palabra “memoria”, es traer recuerdo lo qué pasó hace más de dos mil años. Y que trajo libertad y redención

La santa cena es esa conmemoración, no es una tradición, ni religión, la santa cena es del ahora. Cuando la tomamos, el espíritu va a la eternidad, debemos tomarla con revelación.

Cuando el diablo te ataque a ti, a tu familia, a tu trabajo, vete a ese momento, a la santa cena, ahí usted le recuerda al diablo que está derrotado, destruido, destronado y desarmado.

¿Estás en un problema? Toma santa cena. Hay una enfermedad, toma santa cena, hay tribulación, toma santa cena.

Los sacrificios abren portales, para bien o para mal, los brujos lo entienden por eso hacen sacrificio, es decir, que abren portales de maldiciones. Entonces, todo sacrificio a través de la sangre de Jesús, trae bendición. Si usted siembra, viene a la oración, viene al tabernáculo usted trae sacrificio y eso abre portales de bendición. No necesitamos matar al cordero, Él ya fue al sacrificio.

Un portal es una puerta, donde hay sacrificio hay un portal abierto de bendición.

Cuando toma santa cena indignamente, si usted tiene falta de perdón, problemas con su esposo o hijos, tiene raíces en su corazón, no abre portales.

En el Antiguo Testamento, se ungía los dinteles de puertas de las casas con la sangre de sacrificio con un hisopo, la sangre era aplicada con una línea de demarcación. Los demonios ven la línea, y no tocarán tu morada. Usted que me lee, cuando toma la santa cena, diga: yo estoy marcando la línea y Satanás no me tocará. Cuando toma santa cena, activa ángeles y detiene toda actividad demoníaca.
Enseña Levíticos 17:11 “Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona. Porque la vida de la carne, está en la sangre. Todo sacrificio se hace en un altar, así que donde vaya, la sangre está en usted, porque fue marcado por el Cordero.
La sangre de Cristo es sobrenatural, es la vida y resurrección de Jesús, es el poder de la resurrección, es la vida sobrenatural del Dios Trino, es decir, que en usted está el poder del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. La sangre es la vida eterna, ¡sin la sangre de Jesús no puede entrar en la eternidad!
La sangre tiene poder de redención.
La sangre es la que te tiene vivo hermano. La sangre de Jesús, no tiene precio.
La sangre de Cristo tiene Poder y fue derramada por ti y por mí… ¡Aprópiate del sacrificio del Cordero! ¡Bendita sea su sangre!