Cada uno de nosotros, somos un testimonio del Poder de Dios. La palabra testimonio, es una declaración que hace una persona para demostrar o asegurar la veracidad de un hecho por haber sido testigo de el. Y como hijos de Dios, debemos contar las maravillas que Él ha hecho en nosotros, tenga en cuenta que un testimonio produce más testimonios.
Según estadísticas, el 2% de los cristianos mueren solo con haber ganado un alma para Jesús, el 98% de los creyentes no ganan personas para Cristo. ¿Por qué cree usted que sucede esto? Las razones por la que muchos no ganan almas para Jesús: es por temor a ser rechazados, porque no saben que decir, no han sido enseñados y entrenados, miedo a perder reputación, por falta de amor y compasión por las almas, el egoísmo, la falta de visión.
Pero el mensaje no es este, el mensaje es que usted debe ser un testigo de Jesús donde vaya, la palabra testigo viene del griego "martus", martirais, que en castellano es mártir, y significa "uno que testifica con su propia muerte", también es uno que declara, proclama lo que ha visto, ha oído y ha experimentado. Dice la Palabra en Hechos 1:8: "Pero reciberéis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra".
No te guardes lo que el Señor ha hecho en ti, manifiesta el Reino de Poder a través de tu testimonio. Hemos sido testigos de las grandezas que ha hecho el Señor en este tiempo, ha hecho trasplantes de corazón sin necesidad de intervención quirúrgica ¡Él es creativo!, ha desaparecido cánceres sin necesidad de radiaciones, ojos comienzan a ver, sordos comienzan a escuchar, paralíticos se levantan. Como hijos de Dios, donde quiera que vayamos debemos manifestar su Poder Sobrenatural, cuando hay alguien dispuesto, con fe, Él lo respalda, y en el lugar donde se encuentre se van a producir testimonios extraordinarios.
Su testimonio tiene poder para restaurar, salvar y liberar a otros, cuente a otros quien usted era y quien es ahora en Cristo Jesús, y el Espíritu Santo obrará. ¡El enemigo odia los testimonios, porque sabe que no tiene nada más que hacer! ¡Queda avergonzado!
HABLA Y CUÉNTALE A OTROS LO QUE EL SEÑOR HIZO EN TI, GLORIFÍCALO Y ALGO PODEROSO VA A OCURRIR.
