Una de las cosas que debe tener presente un hijo de Dios, es que las dificultades no son derrotas, no olvide que ¡Somos más que vencedores en Cristo Jesús! Podemos estar en guerra, en dificultades, en luchas, pero no derrotados, tenga en cuenta que la fe y la obediencia nos garantiza siempre una victoria, lo invito a vivir con convicción y certeza y a obedecer lo que el Señor estableció.
Ya Jesús peleó las batallas por nosotros, le dio una estocada permanente a Satanás. Esto lo enseña y lo asegura la Palabra de Dios, en Romanos 8:35-39, “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?... Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”
Alguien que camina en victoria, camina de la mano de Jesús, puede tener una dificultad, puede perder su trabajo, lo pueden sacar de la casa en la que estaba viviendo, pero un hijo de Dios entendido sabe que es una promoción, que un mejor trabajo le tiene el Señor, que un nuevo lugar le tiene preparado su Padre.
En 1 Juan 12:13-14: “Os escribo a vosotros, padres, porque conocéis al que es desde el principio. Os escribo a vosotros, jóvenes, porque habéis vencido al maligno. Os escribo a vosotros, hijitos, porque habéis conocido al Padre. Os he escrito a vosotros, padres, porque habéis conocido al que es desde el principio. Os he escrito a vosotros, jóvenes, porque sois fuertes, y la palabra de Dios permanece en vosotros, y habéis vencido al maligno”. El Apóstol le escribe a jóvenes, a niños, a ancianos, haciéndoles recordatorio que Jesús venció el maligno, entonces, ¿por qué usted está atado? Este es el día que el Señor le hace recordatorio de las promesas y de lo que ganó en la cruz para y por usted.
Una de las cosas que debemos procurar, es vencer las fortalezas y todos los pensamientos que llegan nuestra mente, porque Satanás siempre quiere sembrar un mal pensamiento, de esa manera él envía dardos, por tanto, no debemos permitirle que domine nuestra mente haciéndonos pensar que estamos en derrota,. Si pensamos que estamos en derrota, caminaremos en derrota. ¡Disfruta la victoria que Cristo Jesús ganó en la cruz por ti!
En la creación, vemos en Génesis 1:28: “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra” Dios le dio toda esa autoridad a Adán, pero cuando él pecó, perdió derecho legal, pero Jesús vino y nos redimió, nos libró de la esclavitud, nos Dios autoridad para poder vencer y restableció nuestra lugar de autoridad y gobierno. .
Cuando pecamos siempre va a venir un daño colateral, perdemos confianza, perdemos autoridad, porque algo si quiere Satanás, y es robar la identidad de hijo, entonces, cuando la tentación quiera venir a nuestras vidas debemos agarrarnos de la obra de la cruz, apropiarse de lo que Él hizo por usted y por mí.
En el versículo, en el libro de Mateo 28:18-20, Jesús prometió que estaría hasta el fin de los días. No vea lo que pasó ya, ni ponga su mirada en la prueba, sino en su Salvador, Él que lo ama sin reservas… ¡No te desanimes, recuerda que Dios te dio la victoria!
