Dios me ha llevado a hablarle a su pueblo de como accesamos a su Poder sobrenatural para manifestarlo, hoy me dio un mensaje sobre morir al yo para poder usados por Él. En el Libro de Juan 3:30, dice: “Es necesario que el crezca, pero que yo mengüe”. Esto nos exhorta a morir a nuestro yo, a nuestras prioridades si en estas no está Dios. La medida que usted le dé al Señor, será la medida que Él le dé a usted, si usted ora 5 minutos, eso es lo que va a recibir, si usted siembra escasamente, escasamente va a cosechar. ¡Dios nos quiere dar mucho! Pero necesitamos darnos a Él.
Tanto usted como yo, tenemos que morir al yo, la raíz de algo que muere es un sacrificio, toda muerte requiere un sacrificio, el problema es que nosotros queremos tener el control de nuestra vida, pero tenemos que ceder y morir.
Jesús cuando hacía un milagro, había sacrificio de por medio, cuando oramos por un milagro para su vida, el que usted acceda con fe y deje que oremos, es un sacrificio. Si queremos culminar una carrera universitaria, debemos estudiar, si queremos tener mayor unción, debemos orar y anhelar que Dios nos llene. ¡Lo que no nos cuesta, no es sacrificio! Como dice el libro de Romanos 12:1: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. El Señor recompensa cada sacrificio.
Todos recordamos a Abraham y Sara, Dios quería entregarle mucho y hacer de ellos una nación de grande, y demandó que fuera entregado Isaac como sacrificio vivo, la obediencia de este hombre llamado “Padre de la fe”, estaba dispuesto a sacrificarlo todo por ser obediente al Señor, y esto movió el corazón de Dios. No sé cuál sea tu Isaac, pero cada sacrificio que hagas, va a ser agradable al Señor y obtendrás ganancia y recompensa.
El Señor aquí opera en la ley del intercambio o reciprocidad, esto explica lo que hace el Señor, que entre más nos damos a Dios, más Él nos da. En esta tarde continué con el mensaje de como accesar al poder sobrenatural de Dios a través de la muerte al yo, esto no habla de una muerte física, sino de nuestro carácter, de poner nuestras prioridades antes que poner a Dios en el lugar que corresponde. Jesús cuando vino, fue 100% hombre y 100% Dios, Él demostró que era morir a su naturaleza divina, al Poder que había en Él. ¡A mayor sacrificio, mayor recompensa!
La palabra sacrificio, en el hebreo es ser atraído cerca de Dios, es negarse a sí mismo, y eso agrada al corazón de Dios.
Adoración
Alabanza
Honra
Ofrenda
Ayuno
El morir a uno mismo, es el mayor sacrificio. ¿Pero para quien estás muriendo?, debemos entender que cuando sabemos a quién le servimos y a quien estamos rindiendo todo, cedemos nuestro derecho. Y Él nos recompensará.
El morir al yo debe ser constante, morir al pecado, es matar la carne. Es el camino antiguo que te lleva al poder de Dios.
Si vamos a las Escrituras, encontramos a Jesús siendo tentado por Satanás, diciéndole: “Si tú eres el hijo de Dios, convierte estas piedras en pan”, Jesús podía hacerlo, pero murió a su carne, a gloriarse, porque sabía quién era Él. También, tuvo que morir como hombre, fue a una cruz, Él podía evitar todo, pero quiso morir por ti y por mí.
Dice la Biblia en el Libro de Lucas 3:21: “Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, quiero sacar un detalle de esto, fue bautizado Jesús en el río Jordán, sabemos que Dios no hace nada sin propósito, la palabra “Jordán”, significa: “uno que desciende” (es el que se humilla), “es morir al yo”, “camino a Dios”, “es a la manera de Dios…¡Vamos a Jordán! No vengamos a caminar en el Señor, solo por los panes y los peces, ven a ser un hijo, un discípulo de Jesús.
¿Tú quieres accesar al Poder sobrenatural de Dios? ¡Muere a lo que no te deja ser hijo! Cuando tu das algo de ti, Dios te da mucho de Él. ¡Todos los días démonos por el Señor, vayamos al Jordán! ¡A mayor sacrificio, mayor recompensa!
