Cuando somos agradecidos con todo lo que Dios ha hecho y está haciendo por nosotros, se desata la atmósfera espiritual. La gente agradecida adora a Dios con grandes voces y esto impregna a otros, una persona agradecida busca agradarle a Dios puesto que reconoce lo mucho que se le fue dado, y demuestra su agradecimiento, ¿cómo? predicando a otros, orando por otros, expandiendo el evangelio, poniendo perlas(almas) en su corona o rescatando las almas de las tinieblas diciéndoles las buenas nuevas ¡Dios está vivo y puede hacer en tu vida lo que hizo conmigo! eso y mucho más.

Hermanos, no se trata de ser fanático, sino ser agradecido, dando las buenas noticias a todos. No podemos vivir aislados, callando todas las bendiciones que se desataron en nuestra vida, necesitamos contarlas, o dar testimonio del Dios vivo.

Normalmente una persona piensa que si alguien peca, queda destituido o que es lo peor del mundo y busca aislarse, ¡no lo hagas! si bien no es bueno equivocarse, pero es la forma en la que podemos aprender de los errores. ¡Seguiremos siendo hijos de Dios, pero ojo, no podemos abusar de ello, cada tropiezo debe traer consigo una lección que debe estar incrustada en nuestro ser, sólo debemos rendirnos delante de Dios, adorando, exaltando, orando, no escuches al acusador que te susurra que eres menos, que ya no eres hijo ¡son mentiras!, sólo debes escuchar a tu abogado eterno, a aquel que dio todo por ti.

¡No importa cuanto nos equivoquemos, Dios nos ama y la sangre del Cordero seguirá obrando a tu favor! ¿por qué? porque la sangre de Cristo fue, es y será una estocada al diablo.

Dios es Padre y el Padre siempre estará para sus hijos, no hay que olvidar nunca ello. La expresión de tu cuerpo habla de tu corazón, entonces, si vienes a congregarte, si sirves o simplemente tienes a Dios en tú corazón debemos expresar lo mejor, estar llenos de gozo, plenitud y alegría pues todo esto y mucho más es Dios, porque si bien podemos llegar a caer en tentación, Dios es tan bueno que su misericordia nos perdonará.

Vemos en la Palabra en Lucas 17:11-19, cuenta la historia de los diez leprosos, que fueron sanos por Jesús, pero solo uno regresó. Dios lo sabe todo, es Omnipotente y Omnipresente, Él sabía que sólo uno de los leprosos volvería, entonces, ¿por qué sana a los 10? porque desata el amor del Padre, pero sólo el que demuestre un corazón agradecido tendrá salvación, sólo el extranjero regresó y con gran voz exaltó el nombre de Cristo, a veces Dios tiene que trabajar algo en tú corazón, algo llamado fe, a veces Dios no te da todo lo que pides a pesar de ser hijo suyo, pero Dios si te da lo que necesitas, ¿por qué pasa esto? para que tengamos un corazón agradecido aún con lo poco, para formar nuestro corazón y así cuando anuncies lo que Dios está haciendo en tú vida, conectes a otras personas, pues estarás exaltado a Dios.

Las dos actitudes que demuestran agradecimientos son: postrarse y adorar.

Jesús no está detrás de sanar tu cuerpo, esta detrás de salvarte, al igual que con los leprosos el que vuelve cuando ya recibió su sanidad con un corazón agradecido no sólo recibe la sanidad, sino también la salvación. Existen personas que sólo tuvieron fe para obtener sanidad, pero hay otras que tienen la suficiente fe para obtener la salvación, para perseverar, postrarse y adorar a Dios y en la perseverancia Jesús abre las puertas de los cielos, Él no tiene como intención principal sanarte de alguna enfermedad, sacarte de la depresión, su verdadera intención es que seamos suficientemente agradecidos para conectarnos con el cielo, para dar gracias y así conectarnos con nuestra salvación.

No importa los dolores de cabeza que pudimos haberle causado a Dios en todas las veces que nos hemos equivocado, es tan simple que cuando Él te observa, su corazón se llena de regocijo porque sabe que valió la pena el sacrificio, porque eres su hijo.

Él quiere abrir los cielos a tu favor todos los días, sólo debemos postrarnos y agradecerle, expresar lo que hay en tú mente, corazón y alma, Él ya tiene todo lo demás hecho y todo es a todo a tú favor, porque el es eternamente bueno y te ama sin importarle la circunstancia o el problema.